La farolera

La farolera tropezó

y en la calle se cayó

y al pasar por un cuartel

se enamoró de un coronel.

Alcen las barreras

para que pase la farolera.

Ponga la escalera

y encienda el farol.

 

Después de encendido

se puso a contar

y todas las cuentas

le salieron mal.

 

Dos y dos son cuatro,

cuatro y dos son seis,

seis y dos son ocho

y ocho dieciséis,

y ocho veinticuatro,

y ocho treinta y dos.

Ay, niña bendita,

me arrodillo en vos.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: